Es una imagen muy conocida en el Antiguo Testamento. Es un título de Cristo muy familiar para los primeros cristianos. También es un modelo para aquellos que ejercen un servicio y que son “líderes” en la Comunidad.

En la 1ª. Y 2ª. Lectura, Pedro explica como entrar por la Puerta y como escuchar la voz del Pastor. Lo primero es, por medio de la conversión y del bautismo (Hechos 2:14ª.36-41) y siguiendo los pasos de Cristo, haciendo el bien bajo el peso del sufrimiento. (1Pd 2.20-25).

El salmista, testifica las acciones del Pastor y el deseo de morar siempre con Él: “El Señor es mi Pastor, no me faltará nada.” (Sl 22)

En el Evangelio, Jesús se presenta como el Buen Pastor. Es una catequesis sobre la Misión de Jesús: llevar a los hombres a pastos verdes y manantiales cristalinas de la cual la vida brota en plenitud. (Jn 10.1-10)

El texto se divide en dos partes, o dos parábolas:

  1. En la primera parte, aparece la figura del Buen Pastor, en una actitud de ternura con las ovejas…

Las conocen, las llama por su nombre, camina con ellas y lo siguen. Oyen su voz porque saben que las conduces a salvo.

A diferencia del pastor, aparecen las figuras de ladrones y bandidos. Todos ellos son los que se presentan como Pastor, o incluso hablan en nombre de Cristo, pero solo buscan ventajas personales.

  1. En la segunda parte, Jesús se presenta como la “Puerta de las ovejas”:

Quien venga por mí será salvo.”

La puerta permite el paso de los propietarios de la casa e impide la entrada de extraños. Cuando la puerta está cerrada es para proteger a las ovejas de los ladrones; cuando se abre el pastor sigue adelante para llevar a las ovejas a los pastos.

  • Para los lídere:s significa que nadie puede ir a conocer a las ovejas si no tiene un mandato de Jesús, si no ha sido invitado por Jesús, si no se guía por la práctica de Jesús.

  • Para las ovejas: significa que Jesús es el único lugar de acceso para que ellas puedan encontrar los pastos que dan vida.

La figura del Pastor era una imagen muy familiar en la época de Jesús. Pero en el mundo urbanizado de hoy, quizá se pierda la fuerza que tenía en aquel entonces…

¿Qué nos dice esta imagen hoy?

  • Nos invita a reflexionar sobre el servicio de la “Autoridad”… y propone como modelo: Debe ser ejercido en una actitud de servicio continuo y gratuito.

  • Para los cristianos, el Pastor por excelencia es Cristo. Él recibió del Padre la misión de conducir el rebaño. Cristo, de hecho, ¿es nuestro Pastor? O tenemos otros “pastores”, que orientan nuestra existencia.

¿Quién conduce lo que elegimos? ¿Cristo?

O es la voz de la política, de la opinión pública, la del partidarismo, del comodismo, la de nuestros privilegios, éxitos y triunfos…

¿Cómo Cristo desempeña su misión de pastor?

Él conoce sus “ovejas” y llama por su nombre, mantiene con cada una de ella una relación personal. Nos cabe preguntar: ¿Aquellos que recibieron de Dios la misión de presidir, de animar una comunidad, lo hacen de forma humana y amorosa?

Las ovejas del rebaño de Jesús deben escuchar la voz del Pastor y seguirlo…

Esto significa; adherir a Jesús, recorrer el mismo camino que Él recorrió en la entrega total al proyecto de Dios y a los hermanos…

Procurar seguir nuestro “Pastor” en el camino exigente del don de la vida, y no buscar otros caminos más cómodos.

En nuestras comunidades cristianas, tenemos personas que “presiden” y que animan.

¿Aceptamos sin problemas estas personas que recibieron esta misión de Cristo e de la Iglesia, a pesar de sus límites e imperfecciones?

Para distinguir la “Voz” del “Pastor”, son necesario tres cosas:

  • Un permanente DIALOGO íntimo con el “Pastor”.

  • Un confronto permanente con su PALABRA.

  • Una participación activa en los SACRAMENTOS, donde recebemos la vida, que el “Pastor” nos regala.

Queridos hermanos, que se Él, el Buen Pastor, que nos bendiga siempre.